Fuegos Artificiales
Fuegos Artificiales , pasión por la pólvora

Nadie encuentra una explicación a la pasión que sienten los valencianos por la pólvora. Una costumbre milenaria que nos une. El ruido, algo irracional para muchos, es música a nuestros oídos. Son auténticas sinfonías sonoras, de luz y color, las que se crean con los fuegos artificiales. Las mascletàs son pura contundencia y los castillos de fuegos son la esencia de lo sublime, la noche envuelta en luces flamígeras que iluminan nuestros rostros.

El Reglamento de Explosivos regula y determina el uso, las restricciones, su legislación, comercio y fabricación. Las entidades y autoridades locales son las encargadas de autorizar su uso y disparo.
Según la sofisticación de los artificios pirotécnicos, sus derivados, magnitud y potencia, encontramos multitud de productos que logran resultados diferentes. Esta es una pequeña tipología:

-Bombas pirotécnicas ó Carcasas.
-Buscapiés ó Carretillas.
-Cohetes ó Voladores.
-Luces de Bengala.
-Palomas y palomitas, Brujas...
-Tracas, petardos, barrenos, masclets...

La forma de acuñar a estos artefactos y tipos de pirotecnia depende, en gran medida, de la parte de España en donde estemos.
Herencia de los musulmanes, la pólvora siempre ha estado arraigada a nuestras costumbres y tradiciones. Y desde los inicios ha estado estrechamente ligada a nuestras fiestas.
Valencia junto con China son los dos referentes a escala mundial en cuanto a pirotecnia se refiere. Y de estos dos puntos tan distantes, y dispares en cuanto a cultura, han salido los más grandes pirotécnicos.

La mascletà

Podríamos titular a este espectáculo como el ruido convertido en arte sonoro. Uno de los artificios pirotécnicos más demandado por los valencianos y menos comprendido por los turistas y visitantes. Más que por lo que es en sí, el impacto en el espectador se da por la sensación sonora, no consiste en ver nada en concreto, sino en oír y sentir. Cuanto más es la proximidad más se acrecienta la sensación impactante. Hay quien se tapa los oídos al no poder soportarlo, gran error. Al taparse cerramos la entrada de aire y pueden ocasionarse daños al oído. El espectador inexperto queda asombrado con el estruendo de la primera carcasa y sobretodo con la traca final. Dejándose llevar por los sonidos ensordecedores se llega a apreciar el ritmo y la cadencia de las explosiones que, sin duda, forman una sinfonía muy peculiar. Todo el lanzamiento de una mascletá está estudiado al detalle.
La composición se basa sobretodo en material terrestre y en un final aéreo. El pirotécnico da su toque personal. Los petardos (masclets) están unidos entre sí con mechas de varios tipos y unidos a cuerdas suspendidas en el aire. Las mechas están revestidas con papel que contribuye a la rapidez de combustión. Según los tipos de mechas, la disposición de las filas y la distancia de los masclets, se consigue mayor o menor rapidez en su disparo, dependiendo del efecto deseado. La sonoridad también cambia según explosionen en el suelo o sujetos a las cuerdas.
Desde el 1 de marzo hasta el día 19 del mismo mes se disparan en la plaza del Ayuntamiento de Valencia las mascletàs de Fallas. Éstas cuentan con un presupuesto aproximado entre 6.000 y 9.000 euros.

El castillo de fuegos artificiales

El nombre de castillo se le da por que se forma una estructura bien entramada y estudiada desde el suelo para que, con el lanzamiento de los cohetes al cielo nocturno, se logre el conjunto de luces y efectos deseados. Este tipo de espectáculo pirotécnico está más volcado a un escenario particular, que es el cielo nocturno. Uno de los más famosos e impresionantes de nuestro país, es el que se conoce como "Nit de l'Albà", que se celebra la noche de cada 13 de agosto en Elche. También muy importantes son los fuegos que se disparan durante las Fallas en la ciudad de Valencia, sobretodo en la “Nit del Foc”, la noche del 18 de marzo.
La afición del levante español pronto se trasladó al resto de nuestro país y hoy en día en España se programan muchos castillos de fuegos artificiales con motivo de las fiestas populares de las distintas ciudades y localidades. Uno de los componentes que hacen que goce de más atractivo este espectáculo es el concurso. Las diferentes empresas compiten por ganar cada uno de los certámenes. Son muy importantes los que se celebran en San Sebastián, alrededor del 15 de agosto y los de Tarragona, la primera semana de julio.

Textos TM y GFDL

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