D.O. Brandy de Jerez

LA MAGIA DEL BRANDY DE JEREZ

Remontarse al origen del Brandy de Jerez, supone un apasionante viaje que permite adentrarse en los entresijos y la magia de una historia, cuyo origen data de la época de los árabes, con la existencia de las primeras destilaciones de aguardientes en la zona. Si bien, no fue hasta los S. XVIII y XIX cuando, al tiempo que se hace popular su consumo en la comarca a nivel local, comienza su distribución también internacionalmente.

Fue Holanda uno de los primeros y principales países que recibiría procedente de Jerez estos primeros aguardientes de vino, que serían redistribuidos posteriormente a otros lugares del Norte de Europa. No en vano, es allí dónde se reconoce el bautismo etimológico de la palabra brandy que viene de la holandesa “brandewijn”, que significa vino quemado y la propia palabra “holanda” acabó convirtiéndose en Jerez para designar a los aguardientes de vino enviados y que son la base del Brandy de Jerez.

Sin embargo, fue en la segunda mitad del siglo XIX cuando comenzó a embotellarse y venderse el Brandy de Jerez tal y como lo conocemos ahora, convirtiéndose en el destilado más popular y consumido en España. (Ya por entonces se deduce el éxito de esta bebida ante la existencia de documentos que avalan el interés de los bodegueros del marco de Jerez por mejorar la calidad de las destilaciones, como un prospecto fechado en Jerez el 12 de junio de 1818, firmado por Juan Carlos Haurie Domecq en el que se describen las bondades de nuevos métodos de destilación).

Desde entonces y hasta nuestros días, el Brandy de Jerez es la principal bebida espirituosa de todas las que se producen en España y además, la más exportada. En el año 2005, el Brandy de Jerez alcanzó una producción de 80 millones de botellas, de las cuales el 60% (50 millones de botellas) se concentraron en el mercado español y el 40% restante se destinó a la exportación (30 millones de botellas que se venden cada año en más de 70 países de los cinco continentes).

El Consejo Regulador del Brandy de Jerez, es el organismo que controla todo el proceso de producción y elaboración de este espirituoso garantizando su origen y calidad. Dispone para ello de servicios propios de control para la calificación y certificación del origen del brandy, tiene potestad sancionadora, lleva los Registros del sector y realiza además funciones de promoción y fomento de estudios para la mejora de su calidad y su conocimiento.

El Brandy de Jerez se elabora en las Bodegas inscritas en la zona que ampara el Reglamento de la Denominación, que comprende los municipios de El Puerto de Santa María, Sanlúcar de Barrameda y Jerez de la Frontera. Situadas en un enclave privilegiado, las Bodegas del Marco de Jerez – la mayoría centenarias- han sabido conjugar en perfecta armonía la tradición, fruto de sus raíces, con el espíritu innovador que actualmente les caracteriza. Actualmente existen 31 Bodegas elaboradoras entre las que se encuentran algunas de las principales empresas de bebidas españolas como son Domecq, Osborne ó González Byass y marcas tan conocidas como Fundador, Centenario Terry, Veterano, Magno, Carlos I, Lepanto, Cardenal Mendoza, Duque de Alba y un largo etcétera.

El Brandy de Jerez procede de la cuidada destilación de vinos blancos, jóvenes y afrutados (se necesitan cuatro litros de vino para producir un litro de brandy) y un posterior envejecimiento en barricas de roble americano que antes han contenido Vinos de Jerez –lo cual le da al brandy características particulares dependiendo del tipo de Vino de Jerez (Finos, Olorosos, Pedro Ximenez)- y siguiendo el sistema de envejecimiento por Criaderas y Solera típico y único de Jerez.

En su vertiente de variedades, existen tres tipos de Brandy de Jerez: Solera, Solera Reserva y Solera Gran Reserva. Difieren en el tiempo de envejecimiento, en los aguardientes utilizados y en el porcentaje en sustancias volátiles. Dentro de cada categoría existe una gran variedad de tipos ente las distintas marcas, pero es en la categoría Solera Gran Reserva donde se aprecia con mayor nitidez estas diferencias, fruto del más prolongado envejecimiento y más cuidadosa elaboración al ser el máximo exponente de los brandies que ofrece cada Casa.

Por todo ello, el Brandy de Jerez es fruto de una cultura que se basa en tres factores: tradición, naturaleza y la mano del hombre. Las condiciones de una tierra mimada por un clima privilegiado, unidas al conocimiento transmitido de generación tras generación, han situado al Brandy de Jerez en primera línea, siendo referente del buen gusto y el buen hacer, merced a la nobleza de su materia prima y a su particular proceso de elaboración.

El Brandy de Jerez se puede consumir, evidentemente, de múltiples formas –solo, combinado, en cóctel- pero es sin duda, consumido solo, en copa de balón, tras una buena comida cuando se pueden apreciar mejor y en toda su intensidad sus cualidades, su aroma, su sabor y toda la complejidad de este espirituoso elaborado, al fin y al cabo, para dar placer a quien lo consume.

Textos D.O. Brandy de Jerez

www.brandydejerez.es

SUBIR