Museo Sorolla
Museo Sorolla

Fue creado por deseo de la viuda de Sorolla, Clotilde García del Castillo, que en 1925 dictó testamento donando todos sus bienes al Estado Español para fundar un Museo en memoria de su marido. Ya fallecida doña Clotilde se acepta el legado el 28 de marzo de 1931, y el 11 de junio del año siguiente se inaugura el Museo. Joaquín Sorolla García, único hijo varón del matrimonio Sorolla, fue el primer Director de este Museo hasta su fallecimiento, por deseo expreso de su fundadora. En 1941 hizo Joaquín testamento legando nuevos fondos al Estado. Tras su muerte en 1948, la donación fue aceptada en 1951. Estos últimos fondos son hoy propiedad de la Fundación Museo Sorolla, según el Estatuto Jurídico que la reglamenta, del 30 de julio de 1993. Desde 1973 el Museo es estatal y depende del Ministerio de Cultura.

COLECCIÓN

En el Museo se concentra la mayoría de los objetos que Sorolla reunió en vida. Predomina la obra del artista, pintura y dibujo, que es la colección más amplia y representativa que se conserva. Proviene de las donaciones que su mujer y sus hijos entregaron al Estado Español para crear el Museo, y resulta acrecentada en 1951 con la entrega de todos sus bienes por parte del hijo varón de Sorolla, don Joaquín Sorolla García. Desde 1982 ha sido incrementada con adquisiciones efectuadas por el Estado Español para completar la colección.

Sorolla reunió otros muchos objetos que son el antecedente de las otras colecciones que el Museo Sorolla contiene. Destacan las de escultura, cerámica, joyería popular, fotografía antigua y un importante archivo de la correspondencia que el pintor recibió en vida. Además cuenta con diversos muebles, antiguos y modernos, numerosas piezas textiles y algo de metalistería.

JARDINES

Primer Jardín

El propio Sorolla diseñó y dirigió la plantación de los jardines de su casa, de inspiración andaluza. El Museo conserva numerosos dibujos que recogen sus ideas para los distintos elementos que lo configuran. Está dividido en tres espacios, diferenciados por escalones y columnas.

Sorolla trazó el primer jardín inspirándose en el Jardín de Troya o del Laberinto de los Reales Alcázares de Sevilla: de él tomó el diseño de la parte inferior de la fachada de la casa, y el de la fuente central. Enriqueció este espacio con tres escudos, en el muro oeste, y un banco de azulejería trianera, además de columnas con esculturas encima. Lo plantó a finales del año 1911.

Segundo Jardín

Inspirado en el Jardín de la Ría del Generalife, acentúa su carácter granadino con los arrayanes traídos de la Alhambra y el pilar comprado por el pintor en Granada; pero además incorpora elementos de jardinería italiana, como el togado romano que cierra la perspectiva del fondo, y las columnas aprovechadas que lo enmarcan. Fue plantado entre los años 1915 y 1916.

Tercer Jardín

Introduce dos elementos dispares enfrentados: una pérgola de origen italiano y una alberca sevillana, con unas figuras alegóricas -La fuente de las confidencias- de Francisco Marco Díaz Pintado. El saliente de la rotonda y la escalera de azulejería crean una planta irregular que impidió a Sorolla diseñar un jardín de tradición árabe. Fue plantado hacia 1912 o 1913 y rehecho hacia 1917, una vez concluido el segundo jardín.

PLANTA BAJA

Patio Andaluz

Llamado en los inventarios Patio cordobés. Es un pequeño recinto organizado en torno a una fuente central de azulejería de Triana. En sus galerías colocó Sorolla parte de su colección de cerámica sobre estantes de madera, luego transformados en los actuales de mampostería. El zócalo cerámico es de la fábrica talaverana de Ruiz de Luna (1910-1911) y los paneles de los santos cocineros y la escena de caza son de Manises (s. XVIII). En 1981 se acristalaron dos de sus galerías. Además, se exponen algunas piezas escultóricas, mobiliario popular y parte de la colección de cerámica del Museo.

Por él se accede a la Sala de dibujos.

Sala de dibujos

Se abrió al público en 1951, acondicionando para ello la antigua cocina de la casa. Presenta una selección de dibujos, acuarelas y gouaches.

PLANTA PRINCIPAL

Sala I

El pintor quiso una zona para su trabajo independiente de la vivienda: tres estudios que son las actuales salas I, II y III.

La Sala I , usada en vida de Sorolla para preparar y almacenar marcos y lienzos, no tenía decoración. Ahora se presenta en ella una introducción a la vida y obra del pintor, con una selección de cuadros representativos de sus distintas épocas. Un autorretrato de Sorolla y retratos de su mujer y sus hijos dan la bienvenida al visitante, y las vitrinas centrales muestran fotografías del pintor y su familia, medallas y condecoraciones, y catálogos de sus principales exposiciones.

Sala II

En vida de Sorolla, este espacio servía como despacho y sala de exposición, donde el pintor colgaba las últimas obras realizadas y las que tenía a la venta, por lo que sus paredes estaban en transformación constante. La sala se dedica ahora a las escenas de playa, una de sus facetas más valoradas internacionalmente. El mobiliario es el mismo que Sorolla tenía aquí instalado.

“Las escenas de playa”
Aparecen en la obra de Sorolla a partir de 1899, como una derivación de su costumbrismo marinero, y hacia 1904 se consolidan como temática independiente. Es una vertiente fundamental en su obra, y aún hoy es la más apreciada. La mayoría de estas escenas, pintadas de 1904 a 1916, se sitúa en el Mediterráneo, pero también hay playas de Biarritz, del año 1906, y de Guipúzcoa, pintadas en 1910.

Sala III

Era el estudio donde trabajaba Sorolla. El pintor pidió al arquitecto numerosas entradas de luz: además de la claraboya cenital y las ventanas, Sorolla hizo abrir otro gran ventanal, en el muro oeste, que hubo de ser cegado en 1930.

Como era habitual en los estudios de artistas de la época, Sorolla buscó un ambiente bohemio y recargado, tapizando las paredes de cuadros y llenando todo el espacio de muebles y objetos decorativos; para poder trabajar en distintas obras al mismo tiempo, tenía siempre varios caballetes repartidos por el estudio. Este ambiente original se ha mantenido en lo posible; se han dejado en la sala los tres grandes cuadros de playa que Sorolla siempre tuvo aquí, rodeados de una selección de retratos, jardines y notas de color.

“El retrato”
Desde muy temprano encontramos retratos en la producción de Sorolla, pero es partir de 1894 cuando se define su estilo personal. Sigue los modelos del realismo español del siglo XVII, de Velázquez especialmente, pero aprovecha los retratos de amigos y familiares para ensayar en ellos actitudes menos clásicas. Con los años introduce variantes, situándolos al aire libre a partir de 1904, o simplificándolos desde 1917.

“El jardín”
El primer jardín que pinta es el de su anterior casa de la calle Miguel Ángel, hacia 1906, y al año siguiente los de La Granja de San Ildefonso. Pero el tema cobra fuerza en Sevilla en 1908, cuando pinta en los Reales Alcázares, que repetirá en 1910 y 1918. Y luego en Granada, donde recoge patios y fuentes de La Alhambra y de El Generalife en 1909, 1910 y 1917. A partir de 1916 pinta una y otra vez su propio jardín de la calle Martínez Campos.

“El pequeño formato”
Desde muy pronto Sorolla utiliza el pequeño formato como divertimento y experimentación y para soltar la mano, y pocas veces lo usa como obra preparatoria de grandes composiciones. Su característica fundamental es su veloz ejecución sobre materiales insospechados -papeles, maderas de cajas, cartones de embalaje, soportes de fotografía, las mismas fotografías o restos de lienzo fundamentalmente- aunque en épocas más avanzadas utiliza tablas y cartones preparados.

Salón
Área principal de la zona social de la casa, recibe abundante luz natural a través de sus amplios ventanales. El mobiliario es muy heterogéneo, de distintas épocas y procedencias, y del techo cuelga una extraordinaria lámpara de Tiffany, adquirida en Nueva York en 1911. En sus muros se exponen varios retratos familiares.

La rotonda fue decorada por Sorolla con una galería de retratos de su familia en escultura. Se completa la decoración con una extraordinaria Virgen con el Niño en madera, de escuela alemana de finales del siglo XV.

Antecomedor

El alto zócalo de azulejería es una reproducción de un modelo del siglo XVI que Sorolla encargó a la fábrica talaverana de Ruiz de Luna. En la sala se ha concentrado toda su colección de cerámica de Manises de reflejo metálico, con algunas piezas de los siglos XV a XVIII. El mobiliario es todo español, tanto el antiguo como el moderno.

Comedor

Sorolla se inspiró en su Levante natal para la decoración de esta sala, con sus paredes forradas en mármoles de distintos colores. En su parte superior pintó al óleo una franja de lienzo con guirnaldas de laurel, flores y frutas en las que intercala vasijas de barro y los retratos de su mujer y sus dos hijas. El mobiliario es moderno siguiendo modelos españoles del siglo XVI. Es el espacio mejor conservado de todo el Museo, al que sólo le falta la alfombra original.

PLANTA SEGUNDA

Escalera

En la escalera que conduce a la planta segunda se exhiben ahora algunos cuadros de jardines. Para cubrir sus muros, Sorolla proyectó una ornamentación similar a la que ya había realizado en el comedor, pero no la llevó a cabo. El tema elegido era una exaltación de Valencia, a través de sus gentes, huertanos y pescadores, presidida por una alegoría de las Artes: su boceto se expone en el rellano superior.

Sala IV

En esta sala se exhiben lienzos representativos de las etapas de formación, consolidación y culminación (1880-1909), desde las primeras obras realizadas en Valencia, como Marina (1880), o en Italia como Moro con naranjas (1885-1887) y Contadina de Asís (1888), hasta otras que muestran ya algunas de las grandes constantes del pintor como la preocupación por la luz -Noria, Jávea (1900) o Cordeleros de Jávea (1897)-, su faceta familiar con retratos como Mi mujer y mis hijos (1897), o los temas marineros: Niño sobre una roca (1905), Puerto de Valencia (1907)...

Sala V
Los cuadros de esta sala pertenecen ya a un Sorolla totalmente formado, que ha triunfado exponiendo en París y en Nueva York y ha conocido directamente las corrientes artísticas más recientes. Pinta incansablemente al aire libre: Rincón del Grutesco del Alcázar de Sevilla (1910), Sierra Nevada en otoño (1910), La Caleta , Málaga (1910), Capilla del Condestable de la Catedral de Burgos (1910). En La siesta ensaya en gran tamaño su forma característica de pintar a base de grandes pinceladas y empastes.

Sala VI

Entre 1912 y 1919, Sorolla se dedica a la decoración de The Hispanic Society of America de Nueva York, un gigantesco friso decorativo que representa en grandes escenas los tipos y costumbres, fiestas y trabajos de las distintas regiones de España.

Sala VII

La sala recoge la última producción de Sorolla, entre 1914 y 1919. Presentamos algunos estudios, María, La Guapa (1914) y retratos: su hijo Joaquín (1917) y Raquel Meller (1918), junto a algunos paísajes de San Sebastián (1917-1918), de Granada (1917) y de Palma de Mallorca (1919), en los que Sorolla esquematiza las formas.

Textos Museo Sorolla

INFORMACIÓN

Dirección: General Martínez Campos, 37
28010 - Madrid
Teléfono: 91 310 15 84
Fax: 91 308 59 25
Correo electrónico: museo@msorolla.mcu.es

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