America's Cup
32 America's Cup: Desafío Español, la apuesta española por el triunfo

Con la llegada del 2007, el acontecimiento deportivo más esperado del año se acerca. La ciudad de Valencia se viste de gala para albergar la 32 edición de la Copa América. El Desafío Español , la apuesta española por el triunfo, ultima sus entrenamientos para darlo todo en la competición.

Son las siete de la mañana y la tripulación del Desafío Español está ya en la base. Tienen por delante una dura jornada de entrenamiento. Dos horas de gimnasio y un copioso desayuno les ayudan a cargar las pilas y tener las condiciones necesarias para afrontar los duros entrenamientos. La preparación es importante, ya que se enfrentan a muchas horas en el mar y hasta la noche no volverán a sentarse en una mesa para comer.

Tras el desayuno, la reunión con el equipo, y a las doce del mediodía llega el momento de lanzarse al mar. Los treinta y siente tripulantes del Desafío Español en sus dos embarcaciones, el ESP-88 y el ES9-97 ponen a prueba sus posibilidades e intentan mejorar sus marcas cuando queda ya apenas un mes para que empiece la verdadera competición en aguas valencianas. España ha sido uno de los países que ha podido construir para el evento una segunda embarcación. El ESP-97, que desde enero ya navega en campo de regatas, será el elegido para intentar conseguir el puesto único de desafiante de la Copa del América. La participación de España se ha dado en tres ocasiones, en 1992 y 1995 en San Diego y el año 2000 en Auckland. Tras la celebración en Nueva Zelanda, en la que no hubo participación española, Desafío Español supone una apuesta ambiciosa para volver con fuerza al mundo de la vela.

Desafío Español 2007 nace como proyecto el 19 de diciembre de 2004 cuando es aceptado como octavo desafiante por la Sociedad Náutica de Ginebra. Tras él, se unieron otros equipos como Mascalzone Latino, United Internet Team Germany y China Team. El apoyo de la Real Federación Español de Vela y el soporte de la Asociación de Clubes, entre ellos el de Valencia, hicieron del proyecto una realidad. El apoyo de las instituciones y de patrocinadores de la talla de Iberdrola, Caja Madrid, la Comunidad Valenciana, Quebramar, Axa Seguros e Inversiones, Puleva, Viajes Marsans y Altae han hecho que España pueda retar a los suizos en esta iniciativa que agrupa a toda la vela española.

En la última edición de la America's Cup disputada en Nueva Zelanda, la embarcación suiza Alinghi se alzó campeona del torneo y comenzó entonces una nueva batalla. El vencedor era un país sin mar y no tardaron en llegarle las ofertas de muchas ciudades dispuestas a ser la sede de la competición. Barcelona o Palma de Mallorca fueron algunas de ellas, pero Valencia, con su proyecto de una transformación radical del puerto, fue la seleccionada para el evento.

Desde que en noviembre de 2003 se anunció que la ciudad del Turia era la elegida para disputar la competición deportiva más antigua de la historia, la ciudad ha tenido tres años para prepararse. Doce embarcaciones de diez países diferentes se han instalado en esta zona del Levante para preparase para la Louis Vuitton Cup, antesala de la America's Cup. Pero no ha sido un proyecto sólo deportivo. Un proyecto de profunda transformación del puerto de Valencia ha acompañado durante estos tres años el desarrollo de la competición deportiva. Valencia mira al mar. Una amplia oferta turística y de ocio se distribuye ahora por una zona antes poco utilizada y que ahora cobra una importancia inimaginable gracias a este proyecto.

La Copa del América es la máxima competición en vela y uno de los acontecimientos con mayor repercusión mediática. Además, cuenta con el detalle de ser la competición de vela más antigua del mundo, algo que envuelve de carisma y personalidad el evento. Tiene su origen en 1851, año en el que el New York Yatch Club desafió con su goleta America al inglés Royal Yatch Squadron de Cowes a participar en una regata alrededor de la isla de Wight, al sur de Inglaterra. Los americanos consiguieron la victoria y bautizaron al recién inaugurado torneo con el nombre de su goleta, el America . Como galardón recibieron una jarra de plata valorada en cien guineas, acompañada del histórico tratado Deed of Gift que funda las bases de la actual competición y que establece que la Copa se disputará como “una competición amistosa entre naciones”. Una competición amistosa en la que no hay segundos, sólo importa la victoria. Uno de sus principios es que el club de yates que se lleve la Copa, establecerá las reglas y organización de la siguiente competición, de modo que se convierte en una proeza para un club desafiante amenazar al defender.

Después de 31 ediciones y 140 años en Estados Unidos, cuatro en Australia y ocho en nueva Zelanda, la victoria del Alinghi en el 2003 le dio por primera vez la oportunidad de disputar la Copa al continente que le dio origen, Europa. España se convertía desde ese momento en un espectador de lujo.

El 16 de abril comienza la Louis Vuitton Cup y con ella la cuenta atrás para que uno de los diez países que participan en las regatas se lleve a casa la jarra de las cien guineas. Pero los actos que han tenido lugar durante estos tres años anteriores también forman parte de la competición. Los Louis Vuitton Acts, la Louis Vuitton Cup y el America's Cup Match conforman las tres fases de la 32ª edición del evento deportivo. Durante los actos previos que se han celebrado desde 2004, los challengers o desafiantes consiguen unos puntos de bonificación que se sumarán a la puntuación que cada challenger obtenga en la Luis Vuitton Cup aumentando así la posibilidad de ascender en la tabla de puntuación y poder retar al defender .

En el Louis Vuitton Ranking, el Desafío Español cuenta con 85 puntos, que suponen tres puntos de bonificación antes de iniciar las etapas más duras de la competición. Con esta situación, es uno de los serios candidatos a a semifinalistas de la Copa Louis Vuitton. El objetivo del equipo español es consolidar al menos ese cuarto puesto de semifinales, que sería la mejor marca de la historia en la vela como deporte en España. Sin embargo, hasta que comiencen las series eliminatorias de la Copa Louis Vuitton no hay nada decidido.

En dos años, el equipo español ha crecido para convertirse en un rival duro de batir. La aspiración de casi todos los competidores es la de quedar en semifinales, ya que los tres puestos principales parecen ocupados ya por BMW Oracle Team, Luna Rossa y Team New Zeland. Sin embargo, en este objetivo no todos tienen las mismas posibilidades y parece que el quipo que dirige Agustín Zulueta sí es un firme candidato a conseguirlo. Basándose en su rendimiento de ahora, Desafío Español es el favorito para ocupar ese puesto. Sólo el tiempo descubrirá hasta dónde puede llegar, pero, en cualquier caso, una embarcación española no había tenido nunca una posición tan fuerte en la Copa del América. El responsable del proyecto, Agustín Zulueta, ha conseguido reunir todos los requisitos para un producto de éxito: alto presupuesto, una tripulación valiosa, buenos diseñadores y embarcaciones potentes.

El equipo de Desafío Español 2007 está formado por muchos de los mejores regatistas españoles, profesionales de la vela y el mar. El núcleo fuerte del equipo, el mando del barco, está formado por un timonel polaco, Karol Jablonski; un táctico neozelandés, Jhon Cutler; un navegante norteamericano, Matt Wachowic y un estratega y patrón español, Luis Doreste. Pero en la tripulación cada uno de los miembros es importante. Todos tienen su papel y la concentración es esencial para que con su trabajo individual puedan aportar buenos resultados para el equipo.

Entre los españoles, llama la atención la historia de los dos valencianos que forman parte de la tripulación. Virgilio Torrecilla y Jorge Ondo están unidos no sólo por el mar y la vela. La suya es una historia curiosa. Dos amigos que coinciden en su trabajo y en la pasión por el deporte y que tienen un objetivo común: Desafío Español 2007 . Todo comenzó en un gimnasio de Valencia al que ambos acudían. Los dos destacaban por su fuerza y comenzaron a entrenar juntos para mejorar sus marcas. Por aquel entonces, Virgilio venía de participar en la tripulación española del Desafío Bravo España de 2000, en Auckland, y Jorge era bombero del Parque Central de Valencia. Continuaron entrenando juntos y nació una amistad fuerte entre ellos. Virgilio decidió entonces prepararse las pruebas para ser bombero y Jorge le prestó toda su ayuda en la preparación de la pruebas físicas y el estudio del temario. Virgilio sacó su plaza de bombero y acabó trabajando en el mismo parque de bomberos que su compañero Jorge. Nueve meses de intenso trabajo salvando vidas hasta que Virgilio recibe una llamada: querían que formara parte de la tripulación de Desafió Español 2007. Virgilio no lo pensó dos veces y solicitó una excedencia para unirse al equipo y satisfacer así su otra pasión, el deporte de la vela. Una vez en la tripulación, llegó una nueva oportunidad para ambos: hacía falta alguien con fuerza para cubrir uno de los puestos, el de grinder, y Virgilio recomendó a Jorge. Necesitaban a alguien con fuerza, concentración y capacidad para controlar los músculos haciendo girar una de las manivelas del barco. Puede parecer un puesto sencillo, pero no lo es. Requiere entrenamiento, coordinación, potencia, agresividad, resistencia y capacidad para aprender muy rápido. Ondo no había navegado nunca y apenas conocía el funcionamiento de un velero, pero aceptó el reto. Pasaba así a formar parte del proyecto. “Todo lo que sabía sobre esto me lo había contado Virgilio mientras entrenaba”, comenta Ondo.

La tripulación del ESP-97 es un conjunto coordinado de diferentes puestos. Cada uno tiene una función precisa y debe dominar al máximo su puesto para que el resultado del equipo sea óptimo. En popa y dominando el timón, el caña es el encargado de manejar el barco y darle velocidad. El polaco Karol Jablonski es uno de los grandes en este puesto y en el equipo, acompañado normalmente del táctico Luis Doreste. Laureano Wizner hace las funciones del traveller, controlando la velocidad de la vela mayor y ayudando en la popa del barco. Igual importancia tiene el manejo de los motores del barco. Los grinders y los coffees se de encargan accionar los winches para izar, virar o trasluchar, una tarea que requiere destreza y fortaleza y que Virgilio Torrecilla, Íñigo Losada, Mauro Mamola y Carlo Castellano suelen ocupar, aunque el equipo cuenta con seis miembros más para este puesto. Al mando de las velas están los trimmers. Deben reglar las distintas velas de la embarcación (la mayor, el spí y la génova) de proa para sacarles el máximo rendimiento y velocidad. Mikel Rossberg en la génova, Marcos Iglesias en el spí y Hastwell Jordan en la mayor son los habituales. El espacio que queda entre la proa y la popa recibe el nombre de bañera y es el lugar para el puesto de piano, en el que reinan Pablo Rosano y Diego Guigou. Su labor: las drizas y los cambios de vela. Esta tarea está relacionada con el puesto de palo que ocupan David Vera y Enrique Cameselle. Su misión principal son las drizas y suelen trabajar con el equipo de proa, cuyo protagonista es el acróbata del barco; En el ESP-97, Jaime Arbones realiza maniobras, prepara las velas y se sube al palo para solucionar problemas. Todo ello con la ayuda de Pedro Más, su segundo proa a bordo. El estratega tiene la voz de mando. Toma decisiones en función de la situación en el campo de regatas y del parte metereológico. Santiago López Vázquez y Luis Doreste opcupan este puesto coordinados con los tácticos John Cutler y Tony Rey. Por último, los navegantes Matt Wachovic y Juan Luis Páez son los responsables del análisis de resultados y de los números del marco, además de ser quienes informan al caña, el estratega y el táctico de la situación del barco en campo de regatas.

Preparación, entrenamientos duros, ilusión y un equipo con posibilidades son los ingredientes de Desafió Español 2007. Ahora sólo queda esperar el gran momento. El 3 de abril, los doce volverán a batirse en el mar con una regata de flota en la compiten todos contra todos. Pero, sin duda, la hora de la verdad empieza el 16 de abril. Los once desafiantes del vencedor de la última edición, el suizo Alinghi, se batirán para ser el barco que definitivamente luche en el mar por arrebatarle a los suizos el ansiado trofeo y llevarse a casa la jarra de las cien guineas. El mundo y el mar de Valencia serán los testigos.


FICHA TÉCNICA DESAFIÓ ESPAÑOL

Nombre de vela: ESP-88, ESP-97

Nombre del Barco: Desafío Español

Eslora: 24 metros

Manga: 3'60 metros

Altura del mástil: 32'5 metros

Vela mayor: 215metros cuadrados

Génova: 170 metros cuadrados

Spinnaker: 6000 metros cuadrados

Equipo: 100 personas de 13 nacionalidades diferentes, de los cuales 37 son tripulantes

Cabos: 500 metros

Presupuesto: 60 millones de euros

Dirección general: Agustín Zulueta , Estanislao Rey-Baltar

Director deportivo: Luis Doreste

Tácticos: John Cutler, Tony Rey

Estrategas: Santiago López Vázquez, Luis Doreste

Asistente técnico deportivo: Paul Cayard

Director técnico: John Cutler

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