Barcelona
Barcelona, modernismo y modernidad

Paseando por Barcelona nos damos cuenta de que nada es lo que parece. Casas con fachadas aparentemente blandas, edificios que se retuercen al igual que los hierros de sus balcones, plazas del medievo y torres de vanguardia. La magia se desprende de cada rincón y el hechizo de esta ciudad hace su efecto de inmediato en el visitante. El modernismo es el estilo que marca el día a día de esta urbe. Podríamos decir que estamos ante la ciudad más cosmopolita de nuestro país. Una metrópoli conocida en cualquier parte del globo y a la que las gentes del planeta Tierra reverencian.

Un poco de historia

La ciudad de Barcelona fue fundada por los romanos a finales del siglo I (a.d.C.), sobre el mismo asentamiento ibérico anterior, donde ya se habían instalado desde el año 218 (a.d.C.), y la convirtieron en una fortificación militar, llamada “ Iulia Augusta Paterna Faventia Barcino” , que estaba situada sobre el llamado “ Mons Taber” , una pequeña elevación donde hoy se encuentra el barrio de la catedral y la plaza de Sant Jaume. En el siglo II fue amurallada por orden de Claudio. A principios del siglo III la población de la Barcino romana se estimaba entre 4.000 y 8.000 habitantes.

En el siglo V Barcelona fue ocupada por los visigodos de Ataulfo (año 415), provenientes del norte de Europa. En el 531 Amalarico fue asesinado. Posteriormente en el siglo VIII, fue conquistada por el visir Al-Hurr y se inició un período de casi un siglo de dominio musulmán, hasta el año 801 que fue ocupada por los carolingios que la convirtieron en la capital del Condado de Barcelona y la incorporaron en la Marca Hispánica. La potencia económica de la ciudad y su situación estratégica hicieron que los musulmanes volvieran en el 985 comandados por Almanzor que la ocupó durante unos meses. Posteriormente Borrell II emprendió la reconstrucción (985).

A partir del siglo XIV la ciudad inició una etapa de decadencia que se prolongaría durante los siglos siguientes. La unión de los Reinos de Castilla y Aragón, oficializada con el matrimonio de los Reyes Católicos, generó tensiones entre castellanos y catalanes que llegaron a su momento más crítico con el estallido de la Guerra de los Segadores, entre 1640 y 1651, y posteriormente, con la Guerra de Sucesión (de 1706 a 1714), que comportó el sitio de la ciudad y, una vez capitulada, la abolición de las instituciones propias de Cataluña y la destrucción de buena parte del Barrio de la Ribera y la construcción de la Ciudadela.

Hacia finales del siglo XVIII Barcelona inició una recuperación económica que favoreció la progresiva industrialización en el siglo siguiente. A lo largo de la segunda mitad del siglo XIX, coincidiendo con el proyecto de derribo de las murallas que rodeaban la ciudad, se procedió a incorporar las otras poblaciones de Barcelona. Así se incorporaron a la "Gran Barcelona" las poblaciones de Gracia, Sarriá, Horta, Sant Gervasi de Cassoles, Les Corts, Sants, Sant Andreu de Palomar y Sant Marti de Provençals, eso permitió a la ciudad poder aplicar sus proyectos de Ensanche i de desarrollo de la industria, hecho que le permitió llegar al siglo XX como una de las urbes líderes de la España del momento. Fue la sede de dos Exposiciones Universales los años 1888 y 1929.

El estallido de la Guerra Civil y la derrota de las fuerzas republicanas volvieron a oscurecer el panorama, ya que Barcelona se había posicionado desde siempre del lado de la República , y a finales de enero de 1939 las tropas franquistas ocuparon la ciudad ya en la última fase de la guerra.

Después de una posguerra dura, Barcelona inició una fase de desarrollo compulsivo y especulación exacerbada bajo el mandato del alcalde Josep Maria de Porcioles i Colomer, así fue como la totalidad del plano de Barcelona, que todavía mantenía cierta herencia de su pasado agrícola y rural, se urbanizó en grandes barrios dormitorios llenos de los inmigrantes procedentes de otras partes de España. Recuperada la democracia con la muerte de Franco emprendió un nuevo desarrollo cultural y urbanístico con un creciente protagonismo de la sociedad civil, que la han dotado de grandes infraestructuras consolidando una metrópoli cosmopolita y moderna, muy atractiva para el turismo. En esta última etapa se han celebrado los Juegos Olímpicos de 1992 y el Forum Universal de las Culturas en el año 2004.

LUGARES DE INTERÉS

Barrio antiguo

El núcleo histórico conserva las edificaciones más antiguas de la ciudad. La Barcelona romana se encuentra representada, por ejemplo, por las columnas del templo de Augusto dentro del edificio del Centro Excursionista de Cataluña, los restos de la antigua Bárcino bajo el subsuelo (integradas dentro del Museo de Historia de la Ciudad ) o las antiguas murallas. También guarda testimonios románicos como Sant Pau del Camp o la capella d'en Marcús y un importante patrimonio gótico como el que forman la Catedral , el Palacio Real Mayor o la iglesia de Santa Maria del Mar en el barrio de la Ribera , entre muchos otros testimonios de esta época. La plaza de Sant Jaume alberga dos de los edificios más emblemáticos de la ciudad: el Palau de la Generalitat y la Casa de la Ciutat.

En el barrio antiguo de Barcelona se encuentran algunas de las obras de juventud de Antoni Gaudí como el Palacio Güell o los fanales de la plaza Real. El edificio modernista más emblemático del barrio antiguo es, sin duda, el Palau de la Música Catalana , obra de Lluís Domènech i Montaner, construido el año 1908 como sede del Orfeón Catalán. Es una de les obras maestras del modernismo arquitectónico.

La Rambla es la calle más visitada de la ciudad; donde se encuentran edificaciones tan representativas como el Liceo o el mercado de la Boquería.

Montjuic

La montaña de Montjuic, hoy casi toda ella convertida en parque urbano, se levanta sobre el puerto presidida por la fortaleza del mismo nombre (Castillo de Montjuic) y contiene diversos jardines temáticos y singulares: Mossèn Costa i Llobera (cactus), Joan Maragall (bulbácias), Joan Brossa (antiguo Parque de Atracciones), Laribal (alrededor de la Font del Gat). Instalaciones deportivas como el Estadio Olímpico de Montjuic sede central de los Juegos Olímpicos de 1992 de Barcelona, después rebautizado como Estadio Lluís Companys, así como el Palau Sant Jordi y las Piscinas Bernat Picornell.

También cuenta con importantes equipamientos culturales: Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC), Fundación Joan Miró, CaixaFòrum, Museo Militar de Barcelona, y la Ciudad del Teatro (ya en el límite con el barrio de Poble Sec).

Ciudadela

El parque de la Ciudadela es el espacio donde en el año 1888 se celebró la Exposición Universal. De aquella época se conservan el Arco de Triunfo (antigua entrada al recinto ferial) y el actual Museo de Zoología.

Puerto Olímpico

Construido con motivo de los Juegos Olímpicos de 1992, se ha convertido en un espacio lúdico con restaurantes, bares de moda y discotecas. Como lugares de interés en el Puerto Olímpico podemos encontrar el Hotel Arts, la Torre Mapfre , el Casino de Barcelona y el Maremàgnum.

El Ensanche

El Ensanche es el punto de Barcelona donde se encuentra la mayor parte de edificios de estilo modernista. No es extraño encontrarse, paseando por sus calles, una fachada, un comercio o un vestíbulo con sorprendentes ornamentos florales, hierro forjado y esculturas. La Sagrada Família , obra inacabada de Antoni Gaudí, está situada en el Ensanche y es uno de los mayores reclamos de la ciudad.

Paseo de Gracia

En el Paseo de Gracia se encuentran obras de tres de los principales arquitectos catalanes: La Casa Ametller de Josep Puig i Cadafalch, la Casa Batlló de Antoni Gaudí, la Casa Lleó Morera de Lluís Domènech i Montaner y, la más conocida, la Casa Milà de Antoni Gaudí, llamada popularmente "La Pedrera".

Parque Güell

El Parque Güell fue un encargo del Conde Güell a Antoni Gaudí. Este parque se pensó como una especie de barrio de lujo para las familias acomodadas de la ciudad. Pero solamente se vendió un terreno. En este parque (declarado Patrimonio de la Humanidad el año 1984) la naturaleza y la arquitectura se confunden y se complementan.

Recinto del Forum

El espacio que acogió las actividades del Forum Universal de las Culturas 2004 se ha convertido en un lugar de amplia oferta lúdica, que concentra muchas actividades en todo el recinto. Actos y espectáculos en la explanada; una nueva área de recreo en la zona de baños; y la promoción de los edificios Forum y Centro de Convenciones como impulsores de actividades económicas, son iniciativas en marcha para que la zona del Forum sea uno de los puntos de referencia de la ciudad.

Torre Agbar

Convertida, sin duda, en uno de los nuevos símbolos de la ciudad. A la Torre Agbar la podemos localizar en la plaza de Les Glòries, donde coinciden las tres vías de comunicación más importantes de la ciudad: la Diagonal, la Gran Vía y la Meridiana. A las puertas del nuevo distrito tecnológico y empresarial, el llamado 22@, representa el símbolo de una Barcelona emergente que asoma la cabeza entre los grandes centros de negocios mundiales.

Textos: TM y GFDL

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