Granada
Granada, entre el cielo y la tierra

La Alhambra emerge con sus tonos rojizos bajo el mosaico de teselas blancas y azules que conforma Sierra Nevada. La ciudad contempla impasible el espectáculo y el devenir de los tiempos. Calles que se retuercen, balconada tras balconada, cargadas de una belleza sin igual, barrios repletos de historias que nunca se contaron, gentes de una hospitalidad inusitada. La vida en su día a día nos habla de príncipes moriscos, reyes cristianos y nobles embelesados por la belleza de la eterna Granada. Cuando anochezca en la ciudad, la imagen se nos clavará en las retinas, pero sobretodo y para siempre, en nuestros corazones.

 

Un poco de historia

Su historia se remonta a tiempos inmemoriales. Antes de la ocupación romana ya estaba poblada desde los íberos en el siglo VIII a.d.C.

Tras la conquista romana, la ciudad forma parte del Reino Visigodo de Toledo hasta que en el 711, Tarik somete a la población. A partir de ahí y tras varios intentos de rebelión, en el 756, la población mora se define en el asentamiento de dos núcleos: el Albaizín y La Alhambra.

Fueron los ziríes quienes en el siglo XI trasladaron la capital de Medina Elvira hasta Medina Garnata, nombre que le fue dado en referencia a la fruta del mismo nombre que abundaba en aquella región.

Granada se ha caracterizado siempre por ser una ciudad de constante intercambio cultural durante siglos. La llegada del mundo cristiano y su adaptación fue paulatina reinando en todo momento el respeto mutuo y la interactuación en todos los ámbitos. De esa época de esplendor son casi todas sus obras arquitectónicas, auténticas joyas del arte musulmán. Granada se convirtió en una de las ciudades más prósperas de Europa y llegó a contar, durante el siglo XV, con unos 50.000 habitantes.

En 1505 se traslada a Granada la Real Chancillería de Ciudad Real, órgano jurídico fundamental, que se ocupaba del territorio de la Corona de Castilla al sur del río Tajo. Esta institución será fundamental para el desarrollo de la ciudad y del Reino de Granada.

¿Qué visitar?

Su riqueza histórica, fruto de la triple influencia musulmana, judía y cristiana, hacen de Granada un importante foco turístico y cultural de España. El Comité del patrimonio mundial de la UNESCO declaró la Alhambra y el Generalife de Granada como Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1984 y 5 años después, el barrio de El Albayzín, antigua ciudad medieval musulmana, también obtuvo tal denominación.

La Alhambra ha sido nominada por méritos propios uno de los 21 candidatos finalistas para ser una de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo.

Son tantos los monumentos y lugares de interés de esta preciosa ciudad que en este número simplemente los enumeraremos. Los más destacados son: La Alhambra y los Jardines del Generalife, el barrio del Albaicín con sus estrechas y bellas calles, la Cartuja (una de las cumbres del barroco español), la Catedral (joya del renacimiento español) y la Capilla Real , el Monasterio de San Jerónimo (renacentista, mandado construir por el Gran Capitán) y la Universidad de Granada (fundada por Carlos I en 1531).

En cuanto a su gran diversidad en monumentos religiosos resaltamos los siguientes: las iglesias de San Juan de Dios, de Santo Domingo, de Santos Justo y Pastor, de Santa Ana, de San Pedro, de San José y de San Antón. También la Colegiata de San Salvador y Nuestra Señora de las Angustias. El arte religioso se centrará sobretodo en los estilos mudéjar y barroco.

Los monumentos civiles también tienen su lugar en esta ciudad que nunca deja de sorprendernos. Cabe nombrar: El Palacio de Carlos V (de Pedro de Machuca, uno de los más avanzados exponentes del Renacimiento en España), la Madraza (palacio barroco que alberga la antigua escuela coránica nazarí en su interior), la Real Chancillería (renacentista), el Hospital Real , el Bañuelo (los baños árabes del Albaicín de época zirí del S. XI), el Corral del Carbón (de época nazarí) ,el Alcázar Genil (palacio nazarí), el Palacio de Dar al Horra, la Casa del Chapiz (casa morisca), la Alcaicería , la Casa de los Tiros, el Carmen de los Mártires y el Hospital de San Juan de Dios (de los siglos XVI y XVII).

La Alhambra : El horizonte es suyo

A mediados del siglo XIII, cuando Fernando III el Santo conquistó Córdoba y Sevilla, los artistas musulmanes se refugiaron en Granada y norte de África. Sus descendientes y su tradición dieron forma al estilo granadino que en La Alhambra es la culminación del arte árabe norteño que no se realizó hasta mediados del siglo XIV con Yusuf I y Mohamed V en 1333 y 1354.

Etimológicamente, Alhambra en árabe es "Al Hamra" ( la Roja ).

En la época, la Alhambra podía funcionar con autonomía respecto de Granada. En la Alhambra se encontraban todos los servicios propios y necesarios para la población que vivía allí: mezquitas, escuelas, talleres, etc.

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Visita a la Alhambra

Hay dos maneras de acceder al recinto: Bien por la Puerta de las Granadas, o bien por la Cuesta de los Chinos. Entrando por la Puerta de las Granadas, se llega hasta el Palacio de Carlos I y atravesando la Puerta de la Justicia se desemboca en la Plaza de los Aljibes. A la derecha se observa la Puerta del Vino que conecta la Alcazaba con la zona de palacios (los dos más famosos y mejor conservados son el Palacio de Comares y el Palacio de los Leones).

La Alcazaba comprende el Jardín de los Adarves y las Torres de la Vela , del Homenaje, la Torre Quebrada y la Torre Adarguero.

Palacios

Son del primer tercio del siglo XIV. Bajamos las escaleras y está la entrada. Se van encontrando las siguientes dependencias:

Mexuar: Es la sala más primitiva. Era la audiencia y justicia para casos importantes. Tenía una cámara elevada cerrada por celosías donde se sentaba el sultán a escuchar sin ser visto. No existían las ventanas laterales. Tenía el techo abierto en su parte central. Al fondo, una pequeña habitación desde donde se divisa el Albaycín. Parte superior con un friso escrito. Es un oratorio. A continuación se entra en un patio con fuente en el centro y una cámara a la izquierda. Es el:

Patio del Mexuar o del Cuarto Dorado: Con alero original de madera de cedro, decoración de piñas y conchas. Bajo él, ventanas cerradas con celosías. Dos portadas rectangulares bordeadas de cenefa de cerámica. Es la entrada al palacio oficial. La estancia está decorada con pinturas góticas y escudos y emblemas de los Reyes Católicos. A continuación:

Patio de la Alberca o de los Arrayanes: Es el recinto central de Palacio de Comares. Los arrayanes están plantados a ambos lados de la alberca, que ocupa gran parte del patio. En este patio ya podemos observar una de las constantes de la Alhambra : la presencia del agua. Y no sólo actuando como tal, es decir, agua, sino también como espejo. Precisamente en esta alberca se refleja la imponente Torre de Comares. En un extremo hay una galería a lo ancho del patio y en sus extremos, alcobas de tertulia. Desde la galería se entra en la antecámara llamada:

Sala de la Barca : Es la antesala al salón del trono o salón de Comares. Hacía las veces de sala de recepción y oratorio. Desde aquí se accede al:

Salón de Comares: La más amplia y elevada sala de todo el palacio. Se asienta en el interior de la:

Torre de Comares: En sus laterales hay 9 alcobas y ventanas cerradas antiguamente por celosías de madera y vidrieras de colores llamadas cumarias, (de ahí el nombre de comares). Todas las paredes están estucadas con motivos de conchas, flores, estrellas, escrituras. Sala policromada. Zócalo decorado con azulejos. El suelo original era de cerámica vidriada en blanco y azul con escudos de armas como motivos ornamentales. El techo es una representación el Universo, quizás una de las mejores representaciones de la Edad Media. Tiene una clara intención de legitimizar al soberano como representante de Dios en la tierra. Pero la simbología de la sala no acaba ahí: las 4 diagonales del Techo de Comares representan los cuatro ríos del Paraíso y el Árbol del Mundo. Las alcobas, 9 presentes, más 3 omitidas, son una referencia a las 12 casas zodiacales, en correspondencia con el papel de séptimo cielo que ocupa esa altura. Las paredes están, además, decoradas con versículos coránicos y poemas realizados en yesería, lo que le debían conceder a esta sala en sus orígenes, con la decoración que no nos ha llegado, con sus juegos de luz y su ambiente cortesano, una de las salas palaciegas más impresionantes del mundo islámico. Salimos otra vez al Patio de los Arrayanes. En un extremo del lado izquierdo del patio, un pequeño arco sirve de ingreso a un pasadizo por el que se llega a la zona privada del monarca, el Harén.

Sala de los mocárabes: Se llama así por la bóveda de mocárabes que la cubría. La de hoy es del siglo XVII.

Palacio de los Leones: Data de 1377 con Mohamed V, hijo de Yusuf I. De planta rectangular, rodeado por una esbelta galería con 124 columnas de mármol blanco de Almería.

Fuente de los Leones: Representan las 12 tribus de Israel. Son del siglo XI.

Sala de los Abencerrajes: Esta sala fue alcoba del sultán. Al ser cuarto privado no hay ventanas al exterior. Los muros están ricamente decorados. El estuco y los colores son originales. El zócalo es del siglo XVI, de la fábrica sevillana de azulejos. Cúpula decorada con mocárabes.

Sala de los Reyes: Ocupa todo el lado oriental del patio. Llamado así por la pintura que ocupa la bóveda del cuarto central que representa a los 10 primeros reyes de Granada. En las bóvedas laterales hay pinturas que representan caballeros y damas, realizadas a fines del siglo XIV.

Sala de las Dos Hermanas: Una de las más bellas del palacio. Tiene un mirador sobre la ciudad.

Cuarto del Emperador: Construido para que viviese aquí mientras estaba en Granada

El Peinador de la Reina: Torre árabe, usada por el sultán para fiestas. Aquí residió la Emperatriz Isabel.

Patio de la reja o de los Cipreses: De tiempos de Carlos V.

Baños: La joya de la casa árabe. El baño para el musulmán es una obligación religiosa. La construcción es copia de las termas romanas. Tienen 3 salas.

Palacio de Carlos V: De planta cuadrada, con patio circular. Sorprendentemente por el año de construcción (1527), responde a características que pueden encuadrarlo dentro del Manierismo.

Convento de San Francisco: Es el actual Parador de Turismo. Fue casa noble andalusí.

Torre de la Cautiva: Suntuosa construcción de Yusuf I.

Torre de las Infantas: Construida en 1445. Es la que está mejor conservada.

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Texto: TM y GFDL

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