San Sebastián
San Sebastián, quien parpadea no es agradecido

Las aguas actúan como un espejo cristalino que refleja la cara más bonita y dulce jamás vista. San Sebastián nos recibe con la más agradable de sus sonrisas, con el más cálido de sus abrazos. La ciudad coquetea con el visitante, que queda seducido al momento. Dicen que nadie escapa a su flechazo, que quien parpadea no es agradecido. El mudo hablará de ella y el ciego la guardará en su retina para siempre. Capital bella donde las haya. Donosti, así la llaman con cariño, huele a melancolía y a hermosura, al romper de las olas y al frescor de la hierba. Ella nos robará el corazón y lo guardará con recelo. Inspírame preciosa, nadie queda impasible ante ti.

Un poco de historia

El rey de Navarra, Sancho el Sabio, es el que se considera fundador de San Sebastián en el año 1180 aproximadamente. Siglos más tarde recibiría el título de ciudad a manos del rey Felipe IV en el 1662. Antes de su fundación y hasta el siglo XV, donde empezó con su crecimiento lentamente, Donostia solo contaba con una pequeña población concentrada en zonas residenciales tanto en la parte vieja como en el barrio antiguo y en el valle del río Urumea. Es en el siglo XIX, el momento clave en el que la ciudad tendrá su punto de inflexión.
A mediados del siglo XIX, comienzan las labores de derribo de las murallas de la ciudad, que encerraban la parte vieja. El desarrollo de los ensanches empieza a dar pasos agigantados y así se crea el Área Romántica. La base de la economía sigue siendo el comercio, pero el desarrollo industrial comienza a cobrar fuerza en el norte del país, cosa que le da un apogeo considerable a las tierras vascas. Siguiendo con la remodelación de la ciudad donostiarra, se produce una expansión hacia el sur siguiendo con el plan de ensanches, es el Ensanche de Cortázar, que proporcionará a San Sebastián edificios de gran belleza. La arquitectura de la ciudad gana en solemnidad y atractivo. A esta época pasa a llamársele la Belle Époque. De este periodo son todos los edificios representativos de la ciudad (aparte de los presentes en la Parte Vieja), como la catedral del Buen Pastor, la Escuela de Artes y Oficios (actual sede de Correos) y el Instituto Peñaflorida (luego ocupado por la Escuela de Ingenieros Industriales y hoy en día por el Centro Cultural Koldo Mitxelena), el Palacio de Miramar, el Teatro Victoria Eugenia, el Hotel María Cristina, las villas del Paseo de Francia o la estación del Norte, así como los edificios del Área Romántica, todos ellos con un marcado estilo francés que hizo acreedora a San Sebastián del sobrenombre de “Pequeña París o París del Sur”. Donostia pasa a ser la bella ciudad que hoy conocemos.

Turismo

El turismo es uno de los ejes motores de San Sebastián. Su cuidada estética contribuye a esta afluencia de visitantes que año tras año la consolidan como una de las capitales del turismo de nuestro país.
Sus festivales de Jazz y Cine, su gastronomía y su bellísimo enclave natural son los mayores reclamos de esta ciudad. Si algo sorprende al visitante es la espectacularidad de La Bahía de La Concha, bordeada por su característica barandilla, es el símbolo turístico de San Sebastián desde que la realeza española la comenzó a visitar con regularidad en el siglo XIX debido a la calidad de las aguas termales del Balneario de La Perla, situado en la misma playa. En el centro de la bahía se encuentra la perla de la concha, que es la Isla de Santa Clara. Además de esta playa, la ciudad dispone de otras dos: Ondarreta y la Zurriola. Junto a Ondarreta, y siguiendo hasta el final el paseo que bordea la bahía, se llega al Peine de los Vientos, un conjunto escultórico elaborado por Eduardo Chillida y convertido en otro de los símbolos de la ciudad. A lo alto del Monte Igueldo hay un pequeño parque de atracciones de principios del siglo XX, desde el que se obtienen unas espléndidas vistas de la ciudad. El singular Palacio Municipal de Miramar, construido en estilo inglés por la Casa Real española a comienzos del siglo XX y vendido al Ayuntamiento en los años setenta, ofrece unas espectaculares vistas a la Bahía.
Los paseos por el centro de la ciudad, el Área Romántica y junto al río Urumea cuyas calles principales están totalmente peatonalizadas, son otro de los puntos fuertes de la oferta turística de San Sebastián. Son reseñables los edificios de la Diputación Foral de Guipúzcoa (inspirado en el edificio de la Ópera de París) , la catedral del Buen Pastor y los edificios de Correos y Centro Cultural Koldo Mitxelena, situados en la misma plaza, el Ayuntamiento, el Museo de San Telmo, la Iglesia de Santa María y la parroquia de San Vicente en la Parte Vieja, el Teatro Victoria y el Hotel María Cristina, la Estación del Norte y las villas de estilo puramente francés situadas al borde del río.

Donostia de noche

Para moverse en busca de diversión en la noche donostiarra hay que focalizar la atención en tres puntos principalmente: las discotecas de la Bahía de la Concha, la Parte Vieja y los locales situados al lado de la plaza de toros de Illumbe y del estadio de Anoeta.
La Parte Vieja recoge el encanto de los cascos históricos y además la concentración de bares de marcha es bastante aceptable. Allí se reúnen los jóvenes hasta que llega el cierre y se trasladan tanto a las discotecas de Illumbe como a las de la playa de la Concha. Son tres las discotecas situadas en la bahía, pero tienen fama de ser demasiado selectas y para gente de altos recursos económicos. Son conocidas por las fiestas que se celebran allí durante el Festival Internacional de Cine, donde todo el mundo del famoseo nacional e internacional se reúne allí. La zona de Illumbe se encuentra alejada del núcleo urbano, pero hay servicio de autobuses durante toda la noche. Allí se encuentran las más grandes discotecas de San Sebastián. Hay una nueva zona que está gozando de una buena aceptación en los últimos años, se trata de los alrededores de la calle Reyes Católicos, al lado de la catedral del Buen Pastor. Allí se concentran varios locales de diversos ambientes.

Gastronomía

La cocina donostiarra es famosa en todo el mundo y sus grandes cocineros han consagrado este arte hasta niveles que alcanzan casi la perfección. La gastronomía es uno de los reclamos de San Sebastián y su multitud de restaurantes siempre están llenos de comensales curiosos por conocer la denominada “Nueva Cocina Vasca”. Como representantes de esta nueva cocina, cabe destacar a los cocineros José Juan Castillo, Juan María Arzak, Martín Berasategui y Pedro Subijana. Los “pintxos” son una de las variedades culinarias más famosas de la ciudad. Es en la parte vieja donde se concentran más bares que ofrecen esta apetitosa propuesta, ya conocida entre los lugareños que suelen irrigarlos con la variedad más conocida de vino local, el “txacolí”. Los visitantes suelen quedarse asombrados ante la variedad e imaginación empleadas en la elaboración de los pintxos.

Fiestas

La Tamborrada: La fiesta tiene su origen a finales del siglo XIX. Las tropas militares estaban muy presentes en la ciudad y sus marchas inspiraron el nacimiento de esta tradición. El punto de reunión es la Plaza de la Constitución, situada en la Parte Vieja, la noche del 19 al 20 de enero. La población se reúne alrededor del entarimado en el que se sitúa la tamborrada de la Sociedad Gaztelubide, se iza la bandera y se da el pistoletazo de salida a las fiestas. El día 20 es la jornada festiva más importante, durante todo el día desfilan, en primer lugar, la Tamborrada Infantil, con más de cincuenta compañías infantiles de las escuelas de San Sebastián, y en segundo lugar, el medio centenar de tamborradas adultas. Llegada la medianoche, la Unión Artesana arría la bandera, son las 12 de la noche y la fiesta ha terminado. Todo volverá a repetirse con el mismo entusiasmo el próximo año.

Cultura

- Festival Internacional de Cine de Donostia-San Sebastián: Es uno de los festivales más importantes del mundo y el más importante que se celebra en nuestro país. Cada mes de septiembre, San Sebastián recibe a lo más selecto del mundo del cine. El actual Palacio de Congresos que se ubica en el edifico Kursaal, diseñado pro Rafael Moneo, es la sede de las ceremonias de apertura y clausura. En el Hotel María Cristina se alojan todas las estrellas invitadas al festival. Creado en 1953, posee la primera categoría en el circuito internacional de festivales de cine. El teatro Victoria Eugenia, que junto al Hotel María Cristina son dos de los edificios más emblemáticos de la ciudad, era la anterior sede del festival.

- Festival de Jazz de San Sebastián: Con el nombre de Jazzaldia, en el año 1965, surgió el Festival de Jazz de San Sebastián. En la actualidad es uno de los festivales con mayor renombre a nivel europeo. De una calidad indiscutible, a lo largo de sus más de cuarenta años de historia, han pasado por él más de 1.400 músicos.

Textos TM y GFDL

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