Teide

El Parque nacional del Teide ocupa la zona más alta de la isla de Tenerife . Declarado en 1954 como Parque nacional de Las Cañadas del Teide . En 1981 el parque fue reclasificado con la actual denominación, Parque Nacional del Teide. Como celebración del 50 aniversario de su transformación en Parque Nacional, en 2002 se iniciaron los trámites para que la Unesco lo nombre Patrimonio de la Humanidad . La Asamblea General de este organismo tomará la decisión definitiva en 2007. Su superficie es de 18.990 hectáreas.

Geológicamente está formado por dos grandes depresiones coronada por el Teide con 3.718 m de altitud. Numerosas coladas de diferentes erupciones junto a las montañas y volcanes repartido por todo el parque forman un paisaje característico. La montaña Guajara, el Llano Ucanca, las Siete Cañadas, La Fortaleza, Los Roques de García y Pico Viejo (o Chahorra) son ejemplos muy importantes y característicos que forman el paisaje natural del parque.

Es el Parque Nacional de España que más visitantes recibe al año y cuenta en el apartado de hospedaje con el Parador Nacional de Las Cañadas del Teide.

La flora se adapta sorprendentemente a la tirámica climatología de estas latitudes. De hecho, la gran cantidad de endemismos de flora que encontramos fue uno de los datos claves para la declaración del Teide como Parque Nacional. Al menos el 22 por ciento de las especies del Parque son endémicas y se encuentran amenazadas y, de todas las plantas autóctonas, un 15 por ciento se encuentra clasificado como en peligro de extinción. La retama es la especie más abundante.

El tajinaste rojo es una de las plantas más sorprendentes que, en primavera, se cubre de llamativas flores rojas y puede alcanzar hasta tres metros de altura. El alhelí del Teide y la margarita del Teide son dos preciados endemismos al igual que el Aeonium y la Sventenia . A medida que se asciende no pasará desapercibido un hecho curioso. Para defenderse de los rigores del frío y el viento la vejetación es cada vez más escasa y se va achaparrando y extendiéndose sin levantarse siquiera un metro del suelo.

Fauna. Pocos animales superiores resisten la dureza climática del Parque. Las aves son quizá el grupo más representativo. El cernícalo sobrevuela todo el Parque y anida en él. El pinzón azul del Teide vive sobre todo en los pinares adyacentes pero se le puede ver a menudo en Las Cañadas. El típico canario también sube hasta aquí formando grandes bandos en primavera y otoño. Caminado por alguno de los senderos del Parque es posible encontrarse con el cadáver de algún lagarto clavado de una rama: es víctima del alcaudón , que suple su falta de garras con este sistema para matar a sus presas. Paloma bravía , como habitante permanente, y la migratoria tórtola son los dos únicos colúmbidos que se encuentran.